¡ Comparte SOS-Nórdicos !

Búsqueda de anuncios de adopciones


Calendario

Marzo 2019
L M X J V S D
25 26 27 28 1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Conectarse

Colabora

 

Este proyecto requiere mucho esfuerzo y algo de dinero. Por ello os pedimos vuestra ayuda.
Si deseas ayudarnos para que sigamos siendo útiles y en el día de mañana, desarrollar nuevos proyectos en pro de los perros nórdicos abandonados, puedes colaborar realizando una pequeña aportación vía Pay-Pal.
Gracias de todo corazón

 

Anuncios de adopción aleatorios



Etología clínica. Agresividad entre perros que no viven juntos PDF Imprimir E-mail
Usar puntuación: / 3
MaloBueno 
Escrito por Miguel Ángel Signes Llopis   
Indice del artículo
Etología clínica. Agresividad entre perros que no viven juntos
Página 2
Todas las páginas
Addthis

 

Miguel Ángel Signes Llopis. Experto en problemas de comportamiento, modificación de conducta, Asesor y Terapeuta canino certificado por AEPE en el Curso Máster de Etología Canina Avanzada. Trabaja en el Área de Etología Clínica  y de Terapias de la Asociación para el Estudio del Perro y su Entorno de la que es socio (www.aepe.net). Asociado de la Asociación Española de Terapias Asistidas con Animales y Naturaleza (www.aetana.es). Curso de Etología Clínica y Bienestar Animal impartido en la UEX.

 

Me he decidido a escribir este artículo a causa de que últimamente vengo observando que en los foros de perros en Internet, en la zona de Etología, cuando ponen algún post sobre agresividad entre perros cuando los propietarios están paseándolo, algunas personas que contestan los post manifiestan que es recomendable “la utilización técnicas aversivas” -castigo- y así como que “la castración es efectiva en el macho” para eliminar dicha agresividad. Quiero recalcar que la castración del animal no sirve absolutamente de nada si estamos ante una agresividad por miedo, por protección de recurso o territorial e incluso intrasexual- ya que no la elimina del todo, como se verá más adelante- y la utilización del castigo menos aún para la modificación de la conducta agresiva.

Por todo lo anterior paso a explicar desde el punto de vista de la Etología Clínica lo que es la agresividad entre perros que no viven juntos, su diagnóstico, diagnóstico diferencial, pronóstico y tratamiento.

Hay cuatro diagnósticos y son los siguientes: la intrasexual, por miedo, territorial y por protección de recurso -ver punto 4-.  

 

1. Aprendizaje de la agresividad


Sabemos que la agresividad en el perro doméstico no es hereditaria, a excepción dada del carácter miedo. Este es el responsable de una agresividad muy peligrosa cuando nuestro perro “cree o entiende” que su supervivencia está en peligro.

La agresividad es una respuesta que cualquier ser vivo ofrece en situaciones que suponen una amenaza -o que son percibidas como tal- o ataque como consecuencia de un estímulo que lo desencadena -en este caso, otro perro o perra-.

La conducta agresiva es una conducta de adaptación que, directa o indirectamente, beneficia al individuo. El acto agresivo en el perro doméstico es un comportamiento que la selección natural ha premiado y por lo tanto que ha evolucionando en pro de su supervivencia y reproducción. La agresividad no solo se basa en morder, sino también cuando el perro gruñe o enseña los dientes -desnudamiento de belfos-.

Hay que tener presente que los perros -y todas las especies- cuando toman decisiones lo hacen a tenor de una relación de costes/beneficios. Si los costes son mayores que los beneficios, ese comportamiento no se llevará a cabo, si por el contrario, los beneficios son mayores que los costes, esa conducta si se llevará a cabo -los perros siempre están aprendiendo-.

La agresión o conductas agresivas permiten al perro conseguir el control de la situación, reforzando la conducta y aumentando la probabilidad de que el perro escoja este modelo de conducta en situaciones comparables en el futuro y si es reforzada en muchas ocasiones -por condicionamiento instrumental u operante- será muy difícil de modificar ese comportamiento.

En los cuatro tipos de agresividad en los que nos encontramos, los perros están aprendiendo en esas ocasiones mediante el condicionamiento de evitación y escape, ya que en todas las situaciones en que se acerca otro perro son tomadas como aversivas -condicionamiento de escape con la aplicación de refuerzo negativo-. Mediante la evitación, el animal aprende que puede interrumpir el estímulo aversivo y comienza a responder antes de que se presente el mismo, aprendiendo que las conductas agresivas son conductas de evitación muy efectivas. En este caso, aparte de establecerse rápidamente el condicionamiento de evitación también el mismo se hace  muy resistente a la extinción.

Por lo anterior, no es de extrañar, que de ahí aparezca la posterior apariencia de la llamada agresión “impredecible” y “no provocada”.

 

2. Castigo de la agresividad


El castigo está contraindicado en el tratamiento de estos problemas, ya que por muy aversivo que fuese el mismo, siempre lo será más el estímulo que desencadena la conducta agresiva en el animal. El propietario debe abstenerse de las reprimendas verbales, la fuerza física -pegarle tirones o someter al perro- y así como realizarle al perro comunicaciones agonísticas de intención-gesticular -. “No hay que castigar porque se corre el riesgo de lesión”. Quiero recordar la Ley del Efecto de Thorndike: toda conducta premiada tenderá a repetirse y toda conducta castigada tenderá a “eliminarse y/o a derivarse hacia otra”.

Hay que tener presente que las conductas tensas o impredecibles -como son el castigo- pueden exacerbar el problema actual intensificando los comportamientos agresivos. Es más, castigar al animal en presencia de otro perro puede reforzar la conducta agresiva –no suprimiéndola, sino intensificándola- por la asociación del animal con la experiencia aversiva -condicionamiento de escape y evitación-.

 

3. Diagnóstico Diferencial


Según Manteca (2.003): “como en cualquier otro problema de comportamiento, resulta necesario, en primer lugar, descartar posibles problemas orgánicos y realizar, por lo tanto, una exploración general y un examen neurológico de los animales. Además, es recomendable determinar los niveles plasmáticos de T4 y TSH para confirmar o descartar un posible problema de hipotiroidismo-pudiendo éste actuar como factor agravante de la agresividad-”.

También la agresividad por miedo se puede confundir con la agresividad territorial y viceversa. Para poder llegar a un buen diagnóstico hay que ver los contextos en los que aparece, los perros a los que va dirigida y la postura del animal. En cuanto a la postura del animal sobre todo en la ofensiva, a veces esto no se suele cumplir ya que perfectamente podemos estar ante un perro que defienda el territorio con una postura corporal defensiva.

 

4. Diagnóstico

  • La agresividad intrasexual se da frecuentemente en machos adultos -que ya han alcanzado la madurez sexual- y hacia otros machos adultos, ya que es una conducta sexualmente dimórfica, siendo la postura de agresividad ofensiva la que adopta el animal. Generalmente suele pasar cuando los perros van atados con la correa ya que los mismos se ven incapacitados para tener una interacción más libre. También es más visible en razas pequeñas sobre todo hacia las grandes y esto es debido a las comunicaciones de intención. Este tipo de comunicación es deshonesta -el perro puede ir de farol, te voy a atacar y voy a resistir mucho, cuando en realidad el perro no piensa resistir tanto-. La señales deshonestas suelen utilizarlas normalmente los individuos menos fuertes e inseguros y las mismas como han sido exitosas han evolucionado en el Canis familiaris -solo lo que está en los genes produce adaptación-.
  • La agresividad por miedo se da indistintamente en machos y hembras de cualquier edad a causa de que el carácter miedo tiene una heredabilidad del 40-50%. También puede venir por una mala socialización o experiencia traumática que haya tenido el animal. La postura es de agresividad defensiva, aunque a veces no está tan clara, y puede dirigirse hacia algunos perros en concreto -de un tamaño, de un color- o hacia todos y la agresividad puede ir acompañada de ladridos intensos.

También estos perros suelen evitar el contacto -retrocediendo- y pueden atacar en última instancia -aunque no estén acorralados-.

Un factor determinante de la intensidad de la respuesta de miedo sería el rango de percepción sensorial del individuo -por  ejemplo, un grado de sensibilidad corporal muy alto-.
  • La agresividad territorial puede ser más frecuente en machos, aunque se da en los dos sexos y es normalmente cuando otro perro intenta entrar o se acerca a su territorio. También se puede dar el caso en que un perro intente acercarse en la calle -ya que hay perros que llevan consigo su territorio y el mismo sería una zona específica vigilada por el animal-. La postura del animal es ofensiva. Un agravante de esta agresividad se puede comprobar en perros que viven permanentemente confinados en un lugar o si están siempre atados. Hay que tener presente que el territorio es muy valioso para el animal ya que en el mismo se lleva a cabo el acceso a fuentes de recurso, se evita la depredación y se extienden sus genes.
  • La agresividad por protección de recurso se suele dar cuando nuestro perro protege a toda costa algún recurso, como la comida, juguetes e incluso a la persona que es considerada como su propietario. La agresividad normalmente va dirigida hacia animales de ambos sexos y así como de diferentes edades -cachorros, jóvenes, adultos o geriátricos-.

En cuanto al tema del propietario, dicha agresividad suele suceder cuando el mismo saluda o acaricia a otro perro delante del suyo -los mal llamados “celos”-. Esto algunos perros no se lo suelen tomar muy bien a causa de que ven al perro -saludado o acariciado- como a un rival que en ese momento le está quitando la atención y cercanía de su propietario -siendo este un recurso muy valioso por el que vale la pena competir-, por lo que hay que tener un poco de vista e intentar evitar estas situaciones de riesgo.

También este tipo de agresividad la podemos ver en madres que la dirigen hacia sus cachorros -una vez destetados- bien protegiendo la comida o juguetes, pero esto ya entraría dentro de la educación de los mismos.

Personalmente dejaría hacer a la madre su cometido de educadora excepto en el caso en que la misma sea demasiado agresiva y pueda lesionar a sus cachorros.

 



Comentarios
Amaia  - PROBLEMAS   |22-09-2011 16:38:43
Hola:
Tenemos un perro macho, mezcla de labrador y border colli, de 19 meses, de color negro. Es la primera vez que tenemos perro, así que no tenemos experiencia con ellos y no sabemos cómo actuar con un problema que últimamente nos está preocupando mucho. Desde pequeño ha jugado con los demás perros, pero siempre se ha acercado arrastrándose, y se ponía panza arriba. Yo creo que es muy miedoso. La custión es que hace unos meses, cuando estaba jugando con otros dos perros machos (uno de su misma edad pero otro de sólo 5 meses) y pensábamos que todo iba bien, agarró al más pequeño y le hizo daño. Hasta tal punto que le tuvieron que anestesiar para darle algunos puntos en la cabeza y la boca. Hace unos días, estaba jugando de nuevo con otros dos perro. Parecía que estaba tranquilo, sentado mientras uno de los perros hacía como que quería montarlo. Antes de que nos diéramos cuenta, en un instante, lo mordió y le hizo bastante daño. Ahora, cada vez que lo ve, parece que se lo quiera comer. También se da el caso de que, como nunca hasta ahora, él es el que empieza a gruñir cuando ve a otro perro. No sé. Cada vez tenemos más altercados con otros perros, de manera que ya no nos atrevemos a soltarlo en la calle. Pero me da pena que no pueda correr, y jugar... ¿Qué podemos hacer? Yo ya no voy tranquila por la calle. Hemos pensado en la castración; o llevarlo todo el rato con bozal (pero no sé si eso también podría tener alguna otra mala consecuencia en su comportamiento en casa, donde hasta ahora no hemos tenido ningún problema). Bueno, el día pasado casi me mordió cuando intenté quitarle un recipiente de aluminio con restos de lasaña que había cogido de la basura.Yo estoy tan apurada que dudo de que podamos reconducir esta situación, porque no tenemos ninguna experiencia. He pensado también en regalarlo a alguien que sepa de perros. ¿Qué nos recomendarías?
Nancy  - Ovejero ALFA hembra agresiva   |31-05-2014 10:04:48
hola, mi perra tiene 5 años y ayer la esterilizaron. Yo la amo, pero la realidad es que ladra todo el dìa, cuando la saca el paseador muerde a todos los perros si no sale con bozal, quiere siempre mandar ella, no puedo acercarme a otra persona porque reacciona mal y hasta muerde. Con nosotros es un amor, tengo una beba de 2 años y la adora, juega con ella. Cuando alguna visita quiere levantar a la nena se pone como loca. Mi marido no puede dormir x sus ladridos.Es muy guardiana, pero tambièn avisa cuando una mosca pasa! Lo hablè con mi vete y me recomendò operarla, pero estoy viendo que es muy posible que se torne mas agresiva... y si la agresiòn es hacia los miembros de nuestra manada?
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios!

3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."

 
Copyright © 2019 SOS-Nórdicos. Todos los derechos reservados.
Banner