|
Para nada, son tremendamente inteligentes. La gente suele confundir el hecho de que es difícil enseñarles con un signo de estupidez. La clave para enseñar a un malamute es mantenerlo constantemente interesado y desafiar su inteligencia. También tienen que ver un fin claro y lógico en la orden que les das, ¡sino no te harán ni caso! Por eso, por ejemplo, se cansan tan pronto de traer una pelotita, a la primera van, a la segunda también, a la tercera se lo piensan y a la cuarta te miran y te dicen con esa cara tan expresiva "¡vete tú, porque está claro que no la quieres si la estás tirando todo el rato!"
|